01 mayo, 2006

Seis años son mucho tiempo.

Es dificil que otro presidente de Estados Unidos haya tenido tanto éxito en la economía como el que tuvo el Presidente Clinton durante sus ocho años de gobierno, a pesar de eso, los norteamericanos suspiraron con alivio cuando subió por última vez al helicóptero que lo alejó de la que fue su casa.
Ocho años es muchísimo tiempo hasta para Clinton, con mayor razón para cualquier presidente mexicano, incluso Vicente Fox, que cumplió todo su papel en dos años, en tan breve tiempo mostró lo mejor de sí mismo, bastante poco por cierto, luchó y fracasó con todo su proyecto de gobierno, sus reformas estructurales, el papel internacional y falló en la designación de su delfín, Santiago Creel.
El Fox de mayo o junio del 2002 es el mismo que de hoy, cuatro años después, por desgracia le faltó el talento para asumir algún proyecto con el que se comprometiera su partido y alguna parte importante de nuestra sociedad, no tuvo el coraje ni el deseo de fulminar al PRI como lo que es, el antecedente criminal de nuestra vida pública, se concretó a las alianzas en lo obscurito con los priistas y muy pronto Fox perdió la pasión, perseverancia y versatilidad con la que ganó las elecciones del 2000.
Quizás fue que teniendo en poco aprecio a los panistas y engañado por sus nuevos amigos priistas, se descubrió aislado en una isla solitaria, no tenía a nadie con quien compartir su desilución y se abandonó a la suerte.
Para México fueron muchos años los que gobernó Vicente Fox y para el PAN fueron tantos, que dejó el primer lugar de las encuestas y llegó a hundirse en la tercera posición, según resultados de las últimas elecciones previas a la de julio del 2006.
Para el panismo es importante reflexionar en medio de las prisas de la elección presidencial, para los candidatos panistas es importante reflexionar sobre el futuro del compromiso que adquieren y para los electores panistas, militantes y simpatizantes es importante ser concientes de que dejar al presidente solo es la peor estrategia, bien sea que el presidente tenga pocas luces como Fox o incluso que sea una eminencia, en cualquier caso, la militancia debe asumir una postura critica frente a la dirigencia partidista, en especial frente al personero de Televisa, Manuel Espino y frente al gobierno panista que seguramente surgirá el primero de diciembre.
Seis años fueron tanto tiempo que no sólo perdimos el rumbo muchas veces, sino que estuvimos a punto de olvidarlo.

30 abril, 2006

Poder desperdiciado pero al fin...encontrado.

Por desgracia, como en casi todos los grandes temas nacionales, desperdiciamos la singular oportunidad que se le presentó a México para hcer una agenda común con los mexicanos y descendientes de mexicanos que viven en Estados Unidos.
La Secretaría de Educación Pública durante el gobierno de Fox, ni siquiera tuvo la elemental malicia para percibir la oportunidad de vincular nuestro sistema educativo al enorme poder cultural que representan los casi 20 millones de ¨mexicanos¨ radicados al norte de nuestra frontera, baste decir que en Australia, sí así como lo oye, Australia, esa isla al otro lado del mundo, ha incorporado a sus universidades la catedra de ¨Estudios chicanos¨ para que los australianos puedan hacer lucrativos negocios con los chicanos, que por cierto representan el primer mercado de minorías de Estados Unidos. ¿Que dice sobre esto nuestro exgerente de Coca Cola y actual presidente? Pues nada, ni siquiera se le ha ocurrido reforzar el gran vinculo cultural con los chicanos e hispanos que viven en Estados Unidos.
Pobre Fox, que sólo gobernó para invocar los lugares comunes de nuestras relaciones diplomáticas utilizando al nefasto cuerpo diplomatico heredado por el priismo y que tan inútil le resultó pues solamente sirvió para consolidar en lo internacional a su gobierno en medio camino de ninguna parte.
El reto de Felipe Calderón es liberarse del chubasco de mediocridad foxiana, hacer a un lado a la maleza tecnocrática y ver con una mirada limpia e imaginativa hacia nuestro yo nacional, buscando en el nexo hondo y basto de lo mexicano, canales para salir del subdesarrollo, puentes para entendernos en nuestra singularidades para que por encima de ellas todo chicano sienta que palpita para ellos su tierra prometida al sur del Río Bravo.
Los chicanos serán la palanca del desarrollo cuando veamos hacia el norte, la pluma que plasmará nuestra mejor agenda en Washington y la coraza contra la amenaza de los ¨redneck¨que se arman contra nosotros, mientras adoran al poder blanco y a toda esa serie de estupideces que los infectan.
Cuan riducula es la proclama de Fox de ¨empujar acuerdos¨como si fuera un labriego sin bestias pero uncido a su yunta, en especial porque esos acuerdos serían la consecuencia inevitable de una sabia y agresiva política mexicanista con los mexicanos radicados en Estados Unidos, pues ellos harían ¨desde adentro¨ lo que Fox no puede hacer desde afuera.
Afortunadamente los mexicanos, chicanos y los lideres religiosos de Estados Unidos están haciendo historia al asumir desde este momento el papel de enorme influencia que indudablemente les depara la vida cívica en ese país y que a la postre nos favorecerán de manera magnifica.

Fox, presidente, rehen y verdugo.

Con la misma mirada con la que los yanquis se horrorizan de su pasado, en especial cuando se trata de los pistoleros del ¨viejo oeste¨ y de los gangster del Chicago de la la prohibición, así el PAN debe observar a Vicente Fox, el primer presidente de la era democrática, el primer presidente ¨panista¨ y el más destacado verdugo del prestigio del partido fundado por Gómez Morín.
No bien asumió la presidencia de la república cuando despreció a los panistas al contratar a ¨headhunters¨para formar el nuevo gobierno a fin de cuentas los panistas no eran aptos para el gobierno del hasta hacia poco tiempo gerente de Coca Cola en México. No sólo despreció a los panistas, a fin de cuentas sólo personas sencillas, luchadores por la democracia sino que contrató al lumpen priista para ganarse su simpatía.
Casi seis años después los amigos priistas siguen siendo un pesado lastre no sólo para vicente Fox, sino para todos las panistas que ahora son agraviados con la escoria del PRI en las listas de candidatos del PAN.
Ahora sabemos, casi seis años después que los priistas fueron y quieren seguir siendo mercenarios contratados al elevado precio de asumir su propia agenda política en nuestro nombre y a costa del prestigio y de la dignidad del PAN, ahora Espino, nuestro dirigente nacional, los colma de honores, de dignidades y a los panistas que disienten de estos honores a los indignos, son tratados como si fueran tarados¨¨Diodoro y sus amigos no van por Oaxaca sino por Quintana Roo¨cuando hasta para el más ingenuo estos van por la misma circunscripción y en cualquier caso, son antepuestos a dignos e ignorados panistas, cuyo único pecado es su inalterable convicción democrática y que no tienen la mancha de la infamia priista.
Este desconcierto en el corazón del panismo es consecuencia de que Fox, desde la presidencia de la república, se subió a la cuesta de la ola de las negociaciones improductivas con el enemigo y terminó siendo su rehen, se alió a Televisa la perfida empresa que deturpó al PAN hasta la saciedad y que ahora lo utiliza para saciar su apetito insaciable de privilegios, fomentó como ¨reformas estructurales¨una serie de reformas ¨patito¨que nada tienen que ver con el PAN de siempre y que son obra de los priistas de Zedillo que le vendieron a un hombre de pocas luces ideas poco productivas y extraroinariamente costosas no sólo para su empantanado gobierno sino para el mismo PAN que ahora camina a tientas en la vida pública de México sin saber a cienca cierta cuales son las grandes ideas del cambio por el cual lucharon y muchos de los fudadores vivieron y murieron.
Dice el presidente Fox que en diciembre se irá a criar vacas a su rancho, pero lo cierto es que lamentablemente no ha hecho otra cosa que crair vacas.....flacas desde diciembre del 2000.
En fin, que para fortuna de México el PAN ha demostrado sobrevivir e imponerse a las necedades del mismo Fox, cuando votó a Felipe Calderón como su candidato presidencial contra Creel el desprestigiado amigo de Televisa.